ABARÁN HOMENAJEA A PEDRO SOLER CON EL ‘I CONCURSO DE RELATOS CORTOS PERIODISTA PEDRO SOLER’

Y, tras la pérdida de Pedro Soler, su pueblo experimenta una mezcla de orgullo y tristeza al mismo tiempo.  Orgullo porque fue uno de esos abaraneros que hacen grande a su pueblo por su ser y por su hacer. Porque hay que reconocer que, aunque Pedro vivió fuera de su pueblo; sin embargo, fue toda su vida un fiel representante del carácter abaranero, por su campechanía, su afabilidad y su cercanía. Se paseaba por las calles y plazas murcianas como lo hacía por la Era o por la Ermita en Abarán y, como le pasaba en su pueblo, siempre reunía a su alrededor amigos que gozaban de su arte de conversar.


Pero, junto a ese legítimo orgullo, Abarán tras su muerte experimenta la tristeza que cualquier persona sentimos cuando alguien cercano muere y nos deja para siempre, porque con él se va un trozo de ese Abarán entrañable que él contribuyó a forjar, de ese Abarán en el que vio la luz por vez primera y en el que su familia toda es tan querida y apreciada como lo era él.


Por todo ello, como remedio contra el olvido, había que dejar el nombre de Pedro Soler en alguna actividad, acontecimiento o rincón que lo perpetuara.


Y aquí estamos reunidos con ese fin, pues una primera muestra de ese deseo de que su recuerdo sea perenne es la convocatoria de este primer Concurso de Relatos Cortos que lleva y llevará su nombre. Y creo que, para un hombre que dominaba tan bien el arte de la escritura, que era capaz de expresar sus opiniones, sentimientos o emociones de una forma magistral este concurso es un buen regalo, aunque se le haga póstumamente.




 Y lo primero que hay que hacer es agradecer a todos cuantos han hecho posible la convocatoria de este concurso, cuya iniciativa parte del Ayuntamiento de Abarán pero que ha encontrado pronto eco y respaldo.


 Hay que dar las gracias a la Fundaciòn Cajamurcia, que, en la persona de Don Pascual Martínez, nos dio desde el primer momento un sí sincero y generoso, consciente de la conveniencia de mantener la huella del insigne periodista.


 Gracias, por supuesto, a su periódico, a La Verdad, que para él no fue solo una empresa de la que cobraba, sino un hogar en el que era querido, valorado y respetado. Las páginas de la Verdad con su firma han sido durante lustros el reflejo más fiel de su personalidad y sus artículos serán, sin duda, en el futuro objeto de investigación y estudio tanto por su contenido como por su forma de expresión tan personal e inigualable.


 En el periódico no solo tuvo compañeros que lo apreciaban sino amigos auténticos que lo querían y, entre ellos García Martínez, jumillano pero amante de lo abaranero, y José Carreres, a quienes la figura de Pedro ha dejado una honda huella. Con ellos y con Manuel Madrid, que nos abrió la puerta del periódico compartiendo el entusiasmo con el proyecto y haciendo posible que el relato ganador sea publicado en sus páginas una vez dictado el fallo del jurado, contamos también para esta iniciativa con un sí incondicional de ambos.


 Y por supuesto agradecer a María Soler, hija de Pedro, por participar en este certamen en honor a su padre. Me consta el esfuerzo que supone su presencia esta mañana aquí, ya que anda muy ocupada en el Gabinete de prensa del Ayuntamiento de Murcia. Y no puedo terminar este ramo de agradecimientos sin mencionar a la sobrina de Pedro, Encarna Yelo, abaranera de pro, periodista y la persona que ha hecho posible que esta mañana estemos aquí.



 Muchas gracias a todos.