Antonio Carrillo Cobarro pregona la Semana Santa de Abarán

 Antonio Carrillo Cobarro, miembro de la Hermandad de Siervas de María y de la Hermandad del Santo Cristo del Silencio, ofreció el pregón de Semana Santa en la Ermita de San Cosme y San Damián, una exaltación de las tradiciones más arraigadas de Abarán y una evocación de los aspectos más memorables de la misma; recuerdos “iluminados por el entusiasmo”.

Relató “tiempos de vuelta y reencuentro” en los que “el pueblo entero invitaba a la tertulia improvisada y las sillas llenaban y llenan las calles por donde discurren los desfiles” y entre los   “mil motivos para engancharse a la Semana Santa abaranera, a las procesiones, con la clara voluntad de cooperar”, Antonio Carrillo destacó que “convertir nuestras calles en una proclama de la doctrina de Dios es el último y trascendente objetivo de cada procesión y mientras sea así y la participación esté basada en las creencias o el respeto a las mismas, estará garantizada la permanencia de unos desfiles pasionales en Abarán merecedores de tal denominación”.

El pregonero resaltó la importancia de todos los actos que construyen la Semana Santa de Abarán, bien previos a los desfiles, como son la presentación del cartel anunciador y el nombramiento de Nazareno de honor, bien los pasacalles, o el prendimiento y la bocina: “actos que son el resultado de la coexistencia entre progreso y tradición, la mezcla de toques clásicos y novedosos”, apuntó. 

Carrillo realzó los escenarios abaraneros que son testigos de todos las celebraciones de Semana Santa, “calles atestadas de nazarenos; […] en el atrio, un bullicioso desorden, un apabullante amasijo de colores y túnicas y de aromas de las flores que adornan las andas; una mezcla de toques de tambores y cornetas, relevos de anderos que van a la plaza vieja; […] calles repletas de gente” que añaden la esencia de la conmemoración “de hechos tan importantes que trascienden las propias procesiones y que incitan a la asistencia de oficios y misas”, explicó.

Enumerando cada uno de los estandartes que anuncian los pasos, y “tomando el recuerdo,  la experiencia  y la Palabra de Dios como temas centrales de la trama argumentativa de estos episodios” –tal y como señaló el alcalde de Abarán, Antonio Eugenio Gómez- “Antonio Carrillo anuncia estas fechas desde la más estricta convicción de que el amor hacia nuestras procesiones es algo heredado; bien de nuestros padres o abuelos, bien de ese sentimiento común de amor hacia Jesús que se concreta en la pasión de todo un pueblo volcado, como siempre ha sucedido, por la conservación de aquello que consideramos identificativo de nuestras raíces”, destacó Gómez.

El alcalde se sumó a la visión del pregonero “que defiende que la coexistencia entre progreso y tradición enriquece nuestros desfiles”.

“Si nos fijamos, por ejemplo, en el aspecto musical, con la incorporación de nuevas bandas de cornetas y tambores a hermandades que carecían de ellas, y extrapolamos estos conceptos al ámbito de los social y de lo moral, podemos enlazar estas cuestiones a la idea de que el mantenimiento de estos desfiles, tal y como comparte Antonio, deriva de la participación, ese rasgo que impide al abaranero y visitante mantenerse al margen de la ‘vitalidad y colorido’ que imprimen nuestras procesiones”, apuntó Antonio Eugenio Gómez.

El alcalde se refirió a esos “instantes que aglutinan un conjunto de tareas en torno a las cuales se organizan estas fiestas: restauración de tronos o adquisición de imágenes, confección de túnicas, exposición de las imágenes que se han captado durante la celebración de desfiles y actos religiosos, nuevas propuestas que pretenden alcanzar la condición de rituales elevados a la categoría de “tradición”, como por ejemplo, en esta edición, la primera procesión infantil que desfilará Sábado de Gloria. Tanto esta voluntad de unión, como la responsabilidad que desencadenan estas tareas, así como la solemnidad de nuestros desfiles, son rasgos definitorios de nuestra Semana Santa”, indicó el Gómez, que impuso el escudo de oro del municipio a Antonio Carrillo Cobarro.

Asimismo, el presidente de la Junta de Hermandades Pasionarias, Roberto Gómez Fabra, entregó a Antonio Carrillo una placa en agradecimiento a su labor cofrade y le obsequió con la insignia de este organismo.

Carmelo Gómez Milanés, presidente de la Hermandad del Santo Cristo del Silencio, le hizo entrega de una placa en homenaje como miembro de la cofradía. Por otra parte, Mª Luz Gómez Fernández, autora del cartel anunciador de la Tamborada, recibió una placa de agradecimiento a su participación en la Semana Santa de Abarán de manos de Gómez Fabra.