Abarán no se concibe sin apodos

“Encontrarme con la gente por la calle y pararnos a charlar es un hecho que construye el sentimiento de unión con el pueblo, porque siempre me he considerado una persona muy unida a Abarán. Además, desde la distancia, ese sentimiento de unión parece más fuerte”

 

Antonio José Gómez Templado es nieto de Antoné y Maximina, antigua propietaria del estanco de la calle San Damián; nieto de José Templado y de Amalia de Cachucha, dueña de La Leva. Muy unido a su familia, a la que denomina “el clan de los Templados”,Antonio José, tal y como es conocido en Abarán, se considera una persona muy afín a este pueblo, un sentimiento “que se hace más fuerte en la distancia”.

Director Comercial y de Atención al Cliente de ADIF, Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, nos dedica una parte de su tiempo para elogiar la cultura abaranera y adelantarnos los aspectos más relevantes de su discurso.

 

¿Reunir recuerdos, vivencias y anécdotas, seleccionar las que, a opinión del autor, son las apropiadas para resaltar determinados aspectos y plasmarlas formando un texto que será el Pregón de Fiestas no debe ser una tarea fácil, ¿cómo se enfrenta uno a esta responsabilidad?

 

Creo que las vacaciones de verano me han permitido concentrarme e ir ejercitando mi memoria para seleccionar, por una parte, qué quiero decir y, por otra, cómo decirlo; ha sido un tiempo para refrescar la mente y recordar. Además, al no ser una persona que reside en Abarán, no podía ser cronista ni vecino; por tanto he enfocado mi discurso en vivencias personales y en la cantidad de veces que, a lo largo de mi vida, he venido a este pueblo.

 

 ¿Cuáles son los puntos centrales de su Pregón?

Dividí el Pregón en apartados con la intención de que sea una narración amena. Modestamente, he intentado hablar de mis raíces abaraneras en el inicio del discurso; de mi familia; y en otro apartado he hecho una narración de mis vivencias durante la infancia y la adolescencia; asimismo hablo de dos fechas muy significativas que describo a través de experiencias personales: Semana Santa y Navidad; además, me ha parecido importante reflejar mi visión sobre el futuro de Abarán, dada mi formación y el cariño que siento por este pueblo. Y por último he querido pregonar la asistencia a la Feria y Fiestas de este año.

 

¿Usted ha definido su discurso como muy personal; en él relata las costumbres de Abarán y hace referencia a la idiosincrasia de este pueblo desde su experiencia. ¿Qué recuerdos guarda con mayor cariño de sus años de infancia en este pueblo?

Es cierto que guardo recuerdos especiales de mis años de infancia en Abarán pero no exclusivamente relacionados con la feria; es decir, que desde un punto de vista general, mis recuerdos están relacionados con mis abuelos maternos y paternos con quienes conviví mucho. Recuerdo que cuando tenía 7 años pasé nueve meses seguidos en Abarán y esto significó un contraste de 180 grados con respecto a la vida en Madrid ya que en el estanco de mi abuela, situado frente a Los Tanas, aprendí a hacer de todo; vendías, hacías cuentas y hablabas con la gente, porque todo el mundo te conocía: aprendías a hacerte comerciante. También aprendí de mi abuela Amalia su mano izquierda como gestora de una fábrica de maderas.

Otro recuerdo muy importante para mí es la vida en Abarán durante Semana Santa y Navidades. Y ya siendo un adolescente salí durante muchos años en procesión con la Hermandad de la Verónica, muy ligada a mi familia. Además, existía un gran contraste entre el desarrollo de la vida en la gran ciudad y de Abarán. Y mis recuerdos también tienen mucho que ver con mi familia ya que siempre he tenido primos hermanos dentro del círculo de amistades con los que mantengo grandes lazos de unión.

 

¿Qué le trae a la memoria la llegada de los días de Feria?

Son imborrables las verbenas en el parque, donde he visto unas actuaciones increíbles y he disfrutado de la gente y el ambiente.  También recuerdo las reuniones familiares en casa de mi tío Antonio Templado y en la casa de mi tía Tita; cuando pienso en las fiestas me vienen a la memoria los paseos en la Ermita, con sus sorbetes, y las cañas por la Era.

 

¿Además de su familia, ¿qué es aquello que le une con más fuerza a nuestro pueblo?

Principalmente mis vivencias personales con la gente de Abarán. La cantidad de amigos, reuniones, hechos sociales como comer un arroz en el campo, tomar cañas y charlar con amigos y conocidos. Encontrarme con la gente por la calle y pararnos a charlar es un hecho que construye el sentimiento de unión con el pueblo, porque siempre me he considerado una persona muy unida a Abarán. Además, desde la distancia, ese sentimiento de unión parece más fuerte.

 

¿Las fiestas patronales han conservado su esencia y actualmente continúan celebrándose actos tradicionales como la puesta de carteles, la procesión de los Santos Médicos y la corrida de toros, ¿podría decirnos qué es lo que más le gusta de ellas?

El ánimo que se despierta en la gente de Abarán y el espíritu de fiesta que hay flotando en el ambiente. La gente tiene otro espíritu. Y los actos tradicionales son fundamentales para ese ánimo. De manera personal, creo que durante las horas previas a la corrida de toros, la Era se transforma y me produce alegría ver cómo el pueblo vive esos momentos. Además, también me emociona el sentimiento y devoción que muestran los abaraneros el día de la procesión de los Santos Médicos.

 

 

¿Abarán conserva la cultura de los apodos, ¿cree que es algo que se perderá con el tiempo?

Creo que no es algo que vaya a perderse porque, independientemente de la gracia que poseen algunos de ellos, es un elemento sumamente útil. La coincidencia de apellidos, sobre todo el Gómez, hace que el apodo sea un elemento descriptivo e identificativo para conocer a las personas. Creo que el apodo en Abarán es totalmente consustancial y que forma parte de la idiosincrasia de este pueblo. Abarán no se concibe sin apodos y el mío, curiosamente, es mi nombre de pila completo: Antonio José.

 

¿Igualmente, expresiones muy arraigadas del tipo “voy a un mandao” son constantes en Abarán, ¿utiliza alguna vez esta expresión o se le ha escapado algún “acho” ó “nene, tú de quién eres hijo”?

Particularmente no las utilizo pero llevo escuchando estas expresiones desde que tengo uso de razón. Recuerdo la expresión “tú de quién eres” del Abarán antiguo de los años ´60. Además, en cuanto llego al pueblo cojo el deje abaranero y esas expresiones tan nuestras como la que decía mi madre cuando yo era pequeño: “Eres un demonio emplumao”. Otra de estas expresiones que se me han aplicado desde siempre es aquella de: “joé con el zagalico”. Por tanto no tengo ningún problema en interpretar cualquier deje de Abarán porque he convivido con ellos.

 

¿Cuáles cree que son los principales rasgos de la cultura de Abarán? ¿cómo  cree usted que es el espíritu abaranero?

Creo que los principales rasgos del abaranero es estar unido a la tierra y al cultivo de la misma. En cuanto al espíritu de este pueblo, creo que el abaranero es un comerciante nato, sobre todo en el ámbito de la fruta; el espíritu emprendedor es un rasgo básico que proviene de muchas generaciones atrás y que estoy seguro permanecerá en el futuro.

 

¿Desea compartir algo más con nosotros con motivo de estos días de fiesta?

Lo que sí quiero decir es que invito a todos los abaraneros a participar en cada uno de los actos y que se reúnan en torno a los eventos tradicionales de nuestras fiestas. Además, que “los abaraneros de más allá de la Garita”, que como yo no fallan en estas fiestas, vuelvan para estas fechas y que el día de la traca ya estén pensando en las fiestas del año próximo.