La Traviata, un éxito sin precedentes en Abarán

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La Compañía “The Concerlirica Opera Company” puso en pie a un entregado público con su representación de la ópera La Traviata, de Giuseppe Verdi, el pasado sábado 14 de agosto en el Teatro Cervantes de la localidad que por primera vez en su historia acoge este género.


Alvaro Vallejo y Svetlana Taran

El acto estuvo organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Abarán con la coordinación  de la Compañia Lírica “Amigos de la Zarzuela” de Abarán.




Svetlana Taran

El gran éxito de esta obra reside en la belleza constante de la escritura vocal que se pone de manifiesto en el personaje de Violeta. Verdi describe en esta obra la esencia del drama y anticipa su conclusión mediante grandes temas como el amor y la muerte.



Destaca la calidad y exquisitez de las voces, la organizada y cuidada puesta en escena, la agilidad en el desarrollo del argumento y la entrega de un público que agotó las localidades semanas antes del estreno de la ópera en el municipio.


Venceslav Anastasov y Svetlana Taran

 

La concejal de Cultura, Isabel Carrasco, agradeció a la compañía su presencia en Abarán y destacó el apoyo incondicional de abaraneros y visitantes en los actos culturales organizados en la localidad, resaltando la colaboración de la Asociación Lírica “Amigos de la Zarzuela”.

D. ROGELIO GIL SERNA lo describe así en el diario "La Verdad":  
 

El pasado sábado tuvo lugar en el teatro Cervantes de Abarán un auténtico acontecimiento de los que honran el espacio escénico: la ópera. La The European Opera Company puso en escena 'La Traviata'.
 
Un espectáculo redondo lo vivido en ese teatro y en la villa de Abarán. No es porque la partitura de G. Verdi -inspiradísimo soporte para el libro de F. Maria Piave- basada en el dramón de Alejandro Dumas 'La dama de las Camelias', no fuera redonda por la lujosa puesta en escena a cargo de Igor Ivanov y de Vasili Riabenkiy. Y redondo fue el espacio escénico. Con los decorados, atrezzo y vestuario del teatro Ópera de Donetsk (Ucrania), el director de escena Igor Ivanov creó un espacio de fantasía jugando con cortinajes que nos envolvían en la atmósfera adecuada para cuadro del drama verdiano.
 
'La Traviata' fue una producción del teatro Ópera de Donetsk con la colaboración de Alvaro Vallejo en el rol de Alfredo; el baritono Stanislav Anastasov como Germont y el tenor murciano Juan Gallego. Los coros estuvieron dirigidos por Ludmila Estrelsova y la dirección orquestal fue de Vasily Valisenko.
 
El público, que agotó el papel de taquillaje, premió el buen hacer del tenor Álvaro Vallejo, de timbre gratísimo, técnica óptima y fácil agudo y adoleciendo quizás, de amplitud, el baritono Stanislav Anastasov tiene una voz espléndida dotado de un timbre eminentemente lírico. Violeta, la soprano Svetlana Taran, encandiló al público con una voz de timbre asombrosamente preciosista, y mención aparte merece el murciano Juan Gallego, a quien hemos visto en otras intervenciones grabadas en otros escenarios y a quien desearíamos ver en empresas más grandes.
 
Todo lo que se diga de la batuta del director de orquesta es una nimiedad en comparación de su actuación. Simplemente hizo con la orquesta lo que quiso: mandó, paró, templó en los coros a los que atemperó y acopló hasta el límite. Si algún pero le podríamos poner a la batuta de Vasily Valilenko es que ciertos metales se le fueran un poco a su albedrío. Exquisito en sus maneras, efectivo sin aspavientos, no pudo evitar llamar la atención por el lugar que tuvo que ocupar dadas las circunstancias de la disciplinada y prolija orquesta. Un acierto la traducción simultanea de Antonio de Castro y de 'meritissimus cum laude' la dirección general de Leonor Gago, presente en la platea bolsa y que compartió aplauso.
 
La actuación de The Europeam Opera Company fue posible gracias a la concejalía de Cultura del ayuntamiento de Abarán y a Los Amigos de la Zarzuela que fundó un servidor en 1978. Un bravo por el teatro que, una vez más, demostró ser para lo que es. Los mítines, charlas y otros menesteres sin rango, a otro sitio. El escenario del teatro Cervantes es un templo.