La Iglesia de San Pablo destaca por su retablo neobarroco. Este templo parroquial del siglo XVII muestra una estructura basilical de tres naves con crucero y cúpula, abriéndose a la entrada del templo un sottocoro con arco de medio punto. El presbiterio alberga un Cristo yacente de José Planes. El retablo actual, de traza neobarroca, sustituye a uno del siglo XVIII. La puerta del sagrario está atribuida a Juan de Juanes y la sacristía alberga la casulla del Cardenal Belluga, que fue expuesta en “Huellas”.